11 dic. 2014

COMPOSICIÓN PLÁSTICA (4°AÑO) parte 1



La composición se define como una distribución o disposición de todos los elementos que incluiremos en un diseño o composición, de una forma perfecta y equilibrada.

En un diseño, lo primero que se debe elegir son todos los elementos que aparecerán en él, luego debemos distribuirlos para colocarlos con el espacio disponible. Los elementos pueden ser tanto líneas, planos, texturas,  imágenes, manchas, como espacios en blanco, etc. Es muy importante tener en cuenta de que forma situaremos estos elementos en nuestra composición, para lograr el objetivo propuesto.
El peso de un elemento se determina no sólo por su tamaño, que es bastante importante, sino por la posición en que esté ubicado respecto del resto de elementos. Por ejemplo, si queremos hacer destacar un elemento en concreto (pregnancia) lo colocaremos en el centro de la composición.
En toda composición, los elementos que se sitúan en la parte superior de una obra, posee mayor quietud visual, mientras que los elementos que coloquemos en la parte inferior, nos transmitirán mayor peso visual. Además los elementos ubicados en la parte derecha, por lo general también se perciben con mayor peso visual, y nos transmiten una sensación de avance, en cambio los que se encuentran en la parte izquierda, nos proporcionan una sensación de quietud.

No existe una composición perfecta. Cada composición dependerá de su resultado final, para  ello es necesario conocer todos los elementos del código plástico y su funcionamiento  para obtener el  resultado deseado.
Las proporciones, la forma, el tamaño.

Con respecto a  las formas, las angulares y alargadas amplían el campo de visión, mientras que formas angulares cortas, nos transmiten la sensación de timidez y humildad.

Las formas redondas transmiten sensación de movimiento, suavidad, robustez. La proporción y la simetría suelen combinarse y al hacerlo con un criterio puede lograrse que transmitan armonía y perfección.
Debemos considerar que las formas simples y regulares son las que se perciben y recuerdan con mayor facilidad por lo tanto generan pregnancia en el espectador.
El tamaño de un elemento, en relación al resto, también presenta diferentes relaciones, por ejemplo: las formas grandes, anchas o altas, se perciben cómo más fuertes, pero las más pequeñas, finas o cortas, transmiten sensación de debilidad y delicadeza.

PREGNANCIA:
 La Ley de la Psicología de la Forma (Gestalt) dice que lo percibido es pregnante cuando luego de una descripción verbal corriente puede ser reconocido. La descripción de un objeto puede hacerse refiriéndola a sus características estructurales, o bien refiriéndola a algún otro conocido. Cuando la descripción es simple el grado de pregnancia es elevado. En consecuencia la simplicidad de una figura determinará su grado de pregnancia.
 Las figuras prototipo, círculo, cuadrado y triángulo equilátero, por poseer el mayor grado de simplicidad, ofrecen el mayor grado de pregnancia, es decir, la posibilidad de fijación en la conciencia. Esta sería la culminación de la ley de simplicidad en el campo perceptivo. En los fenómenos de la percepción, las percepciones tienden a ser pregnantes o a desviarse de ella de manera marcada. La tendencia a la simplicidad nos conduce a la simplicidad del percepto por nivelación o discriminación. Cuando las figuras son ambiguas se percibe el prototipo pregnante o una forma que por asociación es pregnante o no. Por ejemplo un círculo, a, figura prototipo, es pregnante en mayor grado que c; dado su poco número de características estructurales, la figura c será más o menos pregnante según veamos una elipse, una almendra o una lente bicóncava o no podamos asociarla con nada; en este caso sería imagen no pregnante dada su ambigüedad, en cambio la figura b se la puede señalar, no por ser pregnante, sino por el prototipo a que está ligada. Hesselgren, del que fueron tomados estos conceptos, dice: "Si no se presenta ninguna desviación es porque existió desde el principio percepción pregnante".

Una imagen será pregnante cuando:
1.       Es fácil su enunciación estructural o figurativa.
2.       Es inmediato su reconocimiento luego de una descripción verbal.
3.       Si se experimenta de inmediato una desviación del estímulo prototípico.
4.       Si en la imagen sucesiva no se presenta desviación. La ley de pregnancia no rige sólo para las formas simples, sino que se la encuentra también como unidad (simplicidad máxima de la buena articulación), uniformidad, buena continuación y cierre.
La pregnancia también se da en el color, los colores ambiguos, que no manifiestan su tono y carecen de pureza son no-pregnantes.