30 abr. 2014

EL ENCUADRE



El encuadre no es otra cosa que definir, elegir para componer  los elementos que aparecerán en la imagen, cuales vamos a priorizar, cuales trataremos de disimular y cuáles vamos a descartar para organizar el espacio de nuestra obra y el resultado esté acorde con el mensaje pensado.
El encuadre sirve para concentrar la atención del espectador en la imagen, por lo que la correcta selección del motivo es un paso fundamental en el proceso fotográfico.
Previamente lo aconsejable es pensar en el motivo a mostrar en base a las proporciones del marco de nuestro visor o nuestra pantalla de la cámara a utilizar.


El encuadre de la imagen puede ser de las siguientes formas:

1. Horizontal. También denominado apaisado por ser el formato más habitual para capturar una escena interesante y paisajes, es el formato más común y se suele decir que produce sensaciones de serenidad, calma y dirección.
Aunque en la fotografía digital varía ligeramente la proporción con respecto a la clásica película de 35 mm, sigue siendo la forma más tentadora para componer, además de que fácil dejarse llevar por él, ya que es el formato que nos dispone la cámara en su posición horizontal. Por ello, es recomendable no abusar del mismo y probar otros encuadres hasta dar con el más idóneo al motivo.


2. Vertical. Más conocido como formato retrato, por ser el más adecuado para los retratos de medio cuerpo. Produce sensaciones de fuerza y enfatiza las líneas y planos verticales, confiere más poder visual a las diagonales. Es ideal para el retrato de cuerpo entero y primer plano, además de ser. Es el más utilizado comercialmente para publicidad, revistas, portadas de libros, etc.


3. Cuadrado. Es un formato más estático y mucho más limitado. No es propio de la fotografía digital, sino que viene de las películas instantáneas Polaroid y de las películas de 6×6 para cámaras analógicas de formato medio. En digital podemos lograrlo en la edición posterior, recortando de los otros formatos, aunque el resultado final pueda ser satisfactorio tiene la desventaja de que no ha sido compuesto con el mismo rigor y parámetros. Los márgenes cuadrados son simétricos y transmiten solidez y estabilidad. En algunos campos es muy gratificante su utilización (vegetación, plantas, flores…), aunque es un formato en desuso, también debido a la dificultad que conlleva la composición.

4. Panorámico. Es un formato impactante en paisajes tanto naturales como urbanos y, a pesar de su historia y tradición, sigue resultando original. Requiere una cuidadosa selección del lugar o motivo y plantea dificultades de composición para no dejar zonas superfluas. Se trata de un formato muy de moda en la era digital, porque con los avances tecnológicos es muy sencillo crear una panorámica. Casi todas las cámaras incorporan esta función y con los programas de edición, el montaje de distintas tomas es muy sencillo.

Algunos aspectos que a que tener en cuenta en el encuadre:
  • La ubicación: La tendencia natural cuando comenzamos en la fotografía es ubicar el motivo en el centro del encuadre, que se suele denominar síndrome de (“ojo de buey”). Esta composición deja zonas superfluas y aunque es atrayente enriquece mucho más la obra intentar descentrar el motivo para liberar la composición. Es necesario separar el motivo y el fondo para lograr realzar los detalles.
  • Tamaño del encuadre: Del mismo modo, hay una tendencia natural a no acercarse al motivo, un cierto temor a no recortarlo. Es habitual encontrar fotografías en lo que todo queda tan general que no sabemos en dónde acentuar nuestra mirada y es debido a que no hemos realizado una correcta composición, por lo que hay que intentar aproximarnos al motivo y realizar la composición para que en el encuadre el espectador capte rápidamente lo que queremos mostrar. En los retratos se enfatiza mucho si llenamos el encuadre y es un recurso que nos puede ayudar mucho a mejorarlos. Sólo hay que fijarse en las fotografías en prensa, donde es habitual encontrar primeros planos donde el rostro suele tener la frente cortada o no es mostrado completamente.
Conclusiones: todas estas indicaciones nos pueden ayudar a mejorar, pero como siempre hay que tener en cuenta que las reglas no son inflexibles y que lograr una fotografía bien encuadrada que funcione depende mucho de nuestra creatividad. De todas formas, experimentado y, sobre todo, disparando mucho en diferentes encuadres aprenderemos nosotros mismos a mejorar los encuadres.