26 feb. 2008

LA PINTURA DEL TRECENTO


italogótico o trecento, S. Xiv.-

GIOTTO:
Llanto por
Cristo muerto


DUCCIO DE BONINSEGNA:
Prendimiento de Cristo

SIMONE MARTINI:
Anunciación.

FERRER BASSA: Natividad.
Monasterio de Pedralbes.
1ª½ S. XIV

La Virgen y el Niño con ángeles,
dominicos y los donantes
.
Del Retablo de Sancho de Rojas

GÓTICO ITALIANO (TRECENTO) (S. XIV )

Soporte/Técnica Muro: al fresco (muy abundante en Italia).
Tabla: temple.
Menos presencia de la pintura miniada.

Temas representados Religiosos preferentemente.
Algún profano.

Caracterís. formales Predominio del dibujo frente al color.
Rostros más singulares, aunque aún genéricos.
Formas más delicadas con mayor naturalismo y humanización

Color Generalmente plano, pero hay principios de claroscuro.

Luz Aparece como natural ambiente y multifocal.
Escaso sombreado (claroscuro) y sin sombras reflejadas.

Repres. de volumen Escasa sensación de volumen.
Los intentos se realizan por: - principios de claroscuro.
- corporeidad de las formas por el escorzo.

Repr. profundidad Fondos paisajísticos (aunque irreales) y arquitectónicos.
Hay total ausencia de perspectiva lineal y aérea.
- Algunas figuras son yuxtapuestas y las superpuestas se “apelotonan”.
- Las figuras no se “alejan” progresivamente.

Repres. movimiento Intenta ser más natural que antes..
Los gestos y las posturas son más verdaderos, más eurítmicos.

Composición La composición es más unitaria: hay menos dispersión.
Isocefalia: altura uniforme de los personajes.

Concepción simbólica.

Otros aspectos:Es sintomática la abundancia de pintura mural en Italia donde siguen prefiriendo el muro como elemento sustentante y el cerramiento arquitrabado en los edificios.


Eduardo Sánchez, I.E.S. María Zambrano, Leganés (Madrid)